Educación - Porque con tres años son más fáciles de educar.
7 de Febrero de 2008Artículo recopilado por Vicky Albert
Autor: Doctor Sears
http://www.askdrsears.com/html/6/T064200.asp
Traducido por Sole, de la web DormirSinLlorar
Con tres años es mas fácil la convivencia. Con tres años tienen las habilidades lingüísticas que permiten la comunicación real en dos direcciones. Permiten las conversaciones. El niño de tres años es una persona más establecida, habiendo empleado el ultimo año en perfeccionar sus habilidades verbales. Usted puede llevarse a su hijo de 3 años de compras y disfrutar con ello.
INTERNALIZAR
“Le he pedido a mi hijo de 18 meses una y otra vez que no le tire del rabo al gato” Le suena familiar? Las madres se encuentran a sí mismas diciendo la misma cosa una y otra vez a los niños mas pequeños., y es como si no lo hubieran escuchado nunca. Muchas ordenes no llegan a calar hondo, y no es porque el niño sea desafiante, sino porque muchos niños menores de 3 años no tienen la habilidad cognitiva para recordar y reflejar instrucciones previas. Usted debe repetirse a sí misma: asi es como aprenden a esta edad.
Un dia usted se dará cuenta de que no ha advertido a su hijo que no debe tirar del rabo del gato durante una semana. Entre los 2 y los 3 años un niño empieza a internalizar lo que usted le dice. Presta más atención a las ordenes y las guarda en su memoria como parte de su sistema operativo. Cuando usted le dice “no cruces la calle” a un niño de 18 meses, puede actuar como si fuera la primera vez que lo oye. Cuando usted le dice lo mismo a un niño de 3 años, su reacción parecerá reflejar: “ah, si, ya recuerdo”. Esta habilidad para hacer que las normas formen parte de sí mismo (auto disciplina) hace la educación mas sencilla.
COMPARTIENDO EMOCIONES
El niño de 3 años es menos egocéntrico y se da cuenta de que hay otras personas en el mundo tan importantes como él. Este sentimiento de compañerismo puede funcionar como ventaja o desventaja de los cuidadores en la educación. Mientras que un niño de 2 años nota las emociones de sus padres, el niño de tres años se ve implicado en ellas.
Un comentario del diario de nuestro hijo Mathew cuando tenia 3 años: Marthe (su madre) le pidió que recogiera sus bloques de madera como aparte de nuestro rato diario de “hora de que los niños recojan”. Matt remoloneaba e iba dejando que su hermana mayor hiciera todo el trabajo. Martha le dijo que se estaba poniendo muy triste porque el no obedecía, pero se dió cuenta de que Matt necesitaba tiempo para reconsiderar su posición. Ella se alejó por unos minutos y en ese momento Mathew comenzó a realizar su trabajo. Mientras recogia sus bloques, preguntó: “aun me quieres?” Martha se lo aseguró: “incluso cuando lloras y gritas y desobedeces, te quiero” Matt continuó “te gusto?” Martha contestó: “si, tu me gustas, pero no me gusta cuando no escuchas ni ayudas. Me gusta cuando tomas las decisiones adecuadas”. Cuando finalizó el trabajo, Mathew se dirigió a Martha, la abrazó y le pidió disculpas. Martha sonrió y se disculpó a su vez por haberle gritado. Unos minutos mas tarde, Mathew preguntó”estas contento conmigo mamá?”.
Esta es la profundidad de intercambio emocional que usted puede esperar entre los 3 y 4 años de edad. Realmente desean hacerla feliz. Usted encontrará mucho mas fácil vivir con niños si les da ocasiones para agradar.
Un niño de 3 años se puede encontrar más satisfecho consigo mismo. A los tres años comienzan a recompensarse a si mismos. Por ejemlo, una noche nuestro hijo Mathew anunció: “he encendido el arbol de navidad yo solo”, reconocimos su triunfo, y él exclamó “estoy tan satisfecho de mí mismo,…”
NORMAS EN CASA
Los tres años son a menudo descritos como “el sueño absoluto de una madre”, principalmente porque los niños de tres años son más obedientes. Los noes de los 2 años se vuelven sies a los 3. “de acuerdo mamá”, se vuelve más rapido y más colaborador.
Aunque siguen apareciendo discrepancias, usted podrá ahora respirar con más facilidad, sabiendo que es más facil que se encuentre un niño de 3 años colaborador que un niño de 2 años negado a todo. Mientrás que un niño de 2 años piensa que nadie puede tener una agenda tan importante como la suya, los de 3 años consideran las necesidades ajenas. Espere de ellos que acudan a su llamada, que dejen los juguetes cuando deben (casi siempre) y en general, querrá agradarle. Pero estos cambios no aparecen del dia a la noche.
El niño de 3 años comprende las normas de la casa y las consecuencias de romperlas. Comienza a internalizar tambien los valores de los padres. Usted puede ampliar gradualmente las explicaciones sobre lo que usted espera de ellos, de acuerdo con la madurez mental del niño. Los niños de dos años actuan asociando actos y consecuencias (por ejemplo: si pego, mi mamá me baja de sus brazos), mientras que un niño de tres años puede entender porque no debe utilizar su triciclo en la calle: comienzan a pensar antes de actuar (aunque no debemos fiarnos de esto). Aunque son capaces de predecir las consecuencias de sus actos, aun no tienen habilidad para decidir se la acción es correcta o incorrecta, solo encuentran en su cerebro la norma que usted les ha dado. A esta edad la educación aun consiste en crear en los niños una serie de condicionamientos para que actuen de una determinada manera, pero aun no es posible enseñarles a hacer juicios morales (el concepto de bien y mal no aparece hasta los 6 años).
Algunas técnicas educativas que son marginales para niños de 2 años, funcionan muy bien con los de 3.
Un niño de 3 años fuera de control, puede entender el “tiempo fuera” si no se plantea como un castigo, sino como un tiempo para retomar el control sobre sí mismo. Los padres se preguntan cuanto comprende su hijo. Como regla informal para todas las edades, haga una estimación de cuanto cree usted que comprende, y multiplíquelo por dos
OPCIONES, OPCIONES, OPCIONES
A los niños de 3 años les encantan las opciones. Compartir con ellos el proceso de selección les hace sentirse importantes y les hace más propensos a colaborar.. Comparta con el niño de tres años sus procesos de selección: “¿Qué vestido se pondrá hoy mamá? ¿el rojo o el azul?”. Los niños con personalidades persistentes necesitan opciones (esté seguro de que le gustan todas las alternativas). La mayor parte de los niños se sienten mejor con dos opciones: más puede sobrepasarles. No sienta que debe usted ser psicológicamente correcta todo el tiempo. En algunas situaciones seguirá siendo necesario seguir estando al mando y dar algunas ordenes directas.
IMAGINACION VIVIDA
La habilidad de vivir en un mundo imaginario, ayuda a los niños a aprender sobre el mundo real. Hacen juegos de rol permanentemente: juegan a ser animales, mamá y papá, médico y paciente, conductores de camión, profesores, princesas…..comparta con ellos su juego imaginativo (¿Quién vendrá a tu fiesta?). El juego imaginativo de los niños es una ventana excelente a lo que sucede en su cabeza.
Se puede utilizar la imaginación de los niños para obtener su colaboración. La madre de un niño de tres años le enseñó de la siguiente manera a cepillar los dientes: “Brandon, en tu cepillo de dientes hay una imagen de Barney, (y haciendo la voz de Barney, o cualquiera que sea el personaje que hay en su cepillo) “Hey, Brandon, ¿hay algo de suciedad en tus dientes?, déjame mirar.” Esto hizo que Brandon abriera su boca inmediatamente, para permitir a Barney mirar y retirar la suciedad de los dientes. Después la madre habló con Brandon sobre la necesidad de limpiarse los dientes para no dejar que se acumule la basura en ella..Desde entonces el cepillado de los dientes se ha vuelto mucho más fácil, ya que su madre ayudó a Brandon a cooperar.
La mente de un preescolar es rica en fantasía. Para los niños de tres años Epi y Blas son reales. No desperdician energía intentando separar realidad de ficción: tan solo disfrutan de ello. Los padres pueden sentir la urgente necesidad de purgar la frágil mente de sus hijos de estas cosas irreales: resista este impulso. Haga un balance. Deje que el niño disfrute de sus fantasías. A medida que sus procesos mentales se van haciendo más sofisticados, irá aceptando que estos caracteres de ficción son irreales. Usted no tiene que manipular su entorno para mantener la ficción, de la forma que algunos padres hacen para que su hijo continue creyendo en Santa Claus o el conejo de pascua. Disfrute de estos juegos como lo que son: irreales. Santa Claus es una figura amable, no de castigo. Y todo el mundo disfruta con la fantasía, incluso para los adultos puede resultar terapéutica.. Utilice el comportamiento de su hijo como barómetro para saber si estas experiencias le resultan beneficiosas o perjudiciales. La misma mente imaginativa que crea fantasías también puede crear miedos.
Doctor Sears